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Los Adolescentes y el Duelo
Los Conceptos de la Muerte y las Respuestas al Duelo de los Adolescentes
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Un paso en la dirección correcta.

Los adultos y padres preocupados por adolescentes en proceso de duelo a menudo hacen comentarios tales como: "Ya que Pedro es un adolescente, sus emociones ya parecen variar de un momento a otro. ¿Cómo va a poder afrontar esta pérdida?" o "Juanita nunca quiere sincerarse conmigo. Temo que no quiera hablar sobre la muerte de su papá".

Durante el desarrollo, los adolescentes a menudo fluctúan entre la vulnerabilidad y la madurez. Por esta razón, puede ser difícil para los adultos saber cómo ayudar a los adolescentes con su proceso de duelo. Los expertos de duelo de VITAS escribieron este folleto para brindar a los adultos herramientas específicas y orientación para ayudar a los adolescentes en proceso de duelo.

En este folleto, se tratan las reacciones de duelo típicas de los adolescentes durante los años intermedios (entre los 11 y los 14 años) como así también las reacciones al duelo de los adolescentes mayores (entre los 15 y los 18 años). También se describen reacciones al duelo más complicadas que pueden requerir la búsqueda de ayuda profesional. Se proporcionan consejos específicos que los adultos pueden usar para ayudar a los adolescentes en proceso de duelo, incluyendo una bibliografía y otros recursos.

Defensora de los pacientes de hospicios y de sus familias por más de 25 años, Innovative Hospice Care® (Cuidado Innovador de Hospicio®) de VITAS cuenta con amplia experiencia en este tema. Para obtener más información sobre VITAS, por favor llame al 1-866-41-VITAS.

El Fondo de Caridad para Hospicios de VITAS/la Fundación para el Cuidado en el Fin de la Vida también asumió un rol de liderazgo en la expansión de la concientización y el acceso a cuidados de alta calidad en hospicios de todo el país. En agradecimiento, VITAS donará todo lo recaudado por la venta de este folleto a la Fundación para ayudar en esta causa. Para obtener más información sobre la Fundación, o para hacer una donación, por favor llame al 1-877-800-2951.

espiritual emocional físico
Los Conceptos de la Muerte y las Respuestas al Duelo de los Adolescentes

A pesar de la violencia cotidiana de nuestra sociedad, el terrorismo, los reportes de muertes en las noticias y las matanzas que se muestran en las películas y en la televisión, a nuestras familias, nuestras comunidades y nuestras escuelas no les resulta fácil hablar de la muerte y del duelo en la vida diaria. Debido a esto, cuando alguien cercano a ellos fallece, muchos de nuestros adolescentes deben enfrentarse solos a este dolor.

Para el final de la escuela secundaria, el 20 por ciento de los estudiantes actuales habrá perdido a uno de sus padres; el 90 por ciento habrá sufrido el fallecimiento de un pariente cercano o de un ser querido. Agreguemos a esto que uno de cada 1,500 estudiantes de escuela secundaria fallece cada año y podremos ver que la muerte y el duelo resultante que sobreviene tras la muerte es una parte de la vida cotidiana para muchos adolescentes.

Reconocer y brindar formas constructivas para que los adolescentes puedan expresar su duelo ayudará a evitar un duelo o una depresión prolongados o no resueltos.

Reacciones Típicas ante el Duelo
El duelo es lo que sentimos después que alguien ha fallecido. Es una sensación tanto emocional como espiritual y también puede ser una sensación física. Como dijo un elocuente niño de 11 años:

"Era como si una nube negra me siguiera todo el tiempo y pensaba tan intensamente en ella que era como si se transformara en algo físico y estuviera justo aquí en mi estómago. Y algunas veces cuando pienso en ello, vuelvo a sentir lo mismo de nuevo."
-Jack, 11 años, describiendo sus sentimientos de duelo por la pérdida de su abuelo, 14 meses después de la pérdida

El luto es nuestra forma de expresar nuestro duelo. Puede incluir la visita a servicios conmemorativos, compartir sentimientos, escribir cartas, cualquier cosa que ayude a borrar los sentimientos de dolor y que nos ayude a aprender a vivir con la pérdida.

El duelo es tan singular como la persona que lo sufre, pero existen algunas reacciones ante el duelo que todos sentimos y que son consideradas reacciones normales o típicas frente al duelo.

La mayoría de la gente que experimenta la muerte de un ser querido sentirá alguna de las siguientes etapas:

  • Sentimientos de pesadez en el pecho o ahogo en la garganta.
  • Una sensación de vacío en el estómago y una pérdida del apetito.
  • Sentimientos de culpa sobre algo dicho o hecho o sobre algo que se dejó sin hacer o decir.
  • Ira sin explicación y arremeter con otros lo cual puede presentarse en cualquier momento y sin razón aparente.
  • Ira intensa hacia el difunto por fallecer y posteriormente sentimientos de culpa por haberse enojado.
  • Cambios de humor inexplicables.
  • Ataques de llanto inesperados.
  • Sentimientos de desasosiego y dificultad para concentrarse en una tarea.
  • Una sensación que la pérdida no es real y que no ocurrió en realidad.
  • Percibir la presencia del difunto, esperar que el difunto entre por la puerta a la hora acostumbrada, oír su voz o hasta sentir que vemos a la persona fallecida por el rabillo del ojo.
  • Hablar con las fotografías.
  • Mantener una conversación con el difunto en un lugar especial.
  • Insomnio o sueños perturbadores.
  • Adoptar ademanes, rasgos o usar prendas de vestir de la persona fallecida.
  • Regresión emocional y hasta orinarse en la cama, lo que puede ser algo muy perturbador para los adolescentes.

regresión culpa estallidos

Algunos pueden necesitar contar y recordar cosas sobre su ser querido y algunos pueden no decir nada en absoluto. Algunos pueden volverse totalmente responsables, asumiendo las obligaciones de la persona fallecida, distrayéndose de sus propios sentimientos.

Los adolescentes necesitan que se les permita vivir su duelo en forma intermitente. Dos adolescentes que estuvieron presentes durante la muerte de su padre en su casa fueron vistos jugando video juegos a la hora de su muerte. Algunos miembros de la familia se preguntaron si era un comportamiento "apropiado". Fue una suerte que un profesional de hospicios estuviera presente para tranquilizar a la familia explicándole que esto era normal y que los adolescentes necesitan que se les de espacio para vivir el duelo a su manera. A veces la naturaleza abrumadora de la pérdida requiere que los adolescentes se "tomen un descanso" de su duelo y se dediquen a cualquier otra actividad que pueda distraerlos de la pérdida.

El duelo va y viene. El duelo no es algo que "superamos". Es algo con lo cual aprendemos a vivir. Los adolescentes crecen con su duelo y pueden experimentar su pérdida en diferentes etapas de su desarrollo. Los días especiales y los momentos importantes pueden hacer que las emociones reaparezcan cuando echen de menos al ser querido.

El primero y segundo años pueden ser especialmente difíciles. El proceso de integrar la pérdida puede resurgir en días especiales. Por ejemplo, un estudiante de quinto año de la secundaria se puso la camisa de su difunto padre para sus ejercicios de graduación y una novia de 19 años propuso su primer brindis para su abuela fallecida (una figura muy importante en su vida) en su recepción de bodas.

La presencia tranquilizadora de adultos comprensivos, cariñosos y adecuadamente afectuosos puede marcar toda la diferencia en la experiencia y en la capacidad de un adolescente para hacer frente a su duelo.

Recuerde que el duelo de cada adolescente es único. Permita que él o ella le muestren qué significa la pérdida para ellos y luego ayude al adolescente a encontrar su propio significado a medida que va creciendo con su pérdida.

identidad ira depresión
Los Años Intermedios, 11 a 14

Los años de los 11 a los 14 están marcados por los regularmente tensos cambios físicos de la niñez a la edad adulta. Los muchachos son por lo general un poco más lentos para madurar que las chicas en este rango de edad, pero la tensión del cambio siempre está presente, desde arranques radicales de crecimiento hasta problemas de cutis.

Las personas en este rango de edad buscan establecer su identidad propia, a menudo separados de sus padres y de su familia. Están comenzando a pensar en ideas espirituales y filosóficas por primera vez de maneras verdaderamente abstractas. Además, están experimentando emociones fuertes y profundas que pueden llegar a sentir que nunca nadie experimentó antes y que por ende nadie puede comprender.

El duelo y la pérdida durante esta época incrementarán las preocupaciones de los adolescentes con respecto a los cambios físicos normales que están teniendo lugar en sus cuerpos. El duelo también puede expresarse teniendo frecuentes jaquecas o dolores de estómago o a través de la tristeza y depresión. Todas estas son reacciones normales y deben ser vistas de una forma comprensiva y tolerante por cualquier proveedor de cuidados.

Otra reacción común puede exhibirse en cambios de humor y estallidos de ira. Algunas personas se retiran a un lugar seguro, como el dormitorio, donde la ira pueda sacarse golpeando contra una pared o pegándole a una almohada. Algunos pueden sacar la ira a través de comportamientos sociales inapropiados, mal semblante o agresión hacia los demás. Las calificaciones escolares pueden caer en parte debido a trastornos del sueño, pero también debido a la depresión y a una sensación general de insignificancia.

Es normal para los adolescentes de edades intermedias, tanto varones como mujeres, querer a un "amigo" especial, como un osito para abrazarlo y dormir con él durante este tiempo. Puede ser importante para un proveedor de cuidados proteger esta información de otros miembros de la familia, especialmente en el caso de un varón. El adolescente también puede querer aferrarse o usar una prenda de vestir en especial que pertenecía a la persona fallecida. Él o ella pueden adoptar ciertos ademanes o comportamientos asociados con el ser querido fallecido o idealizar la presencia y su relación con dicha persona.

Ser tolerante con lo que puede verse como un comportamiento "infantil" o inmaduro permite a los adolescentes de edades intermedias procesar la pérdida a su manera propia, personal y para ellos importante.

Adolescentes Mayores, de 15 a 18 años
Los adolescentes mayores están atareados con el tema de convertirse en adultos jóvenes. La mayoría de los niños (desde los años de la preadolescencia hasta los primeros años de la adolescencia) están concentrados en un deseo de ser adultos. Como adolescente mayor, este enfoque se hace realidad. Durante estos años, la gente quiere ser tratada con respeto e igualdad.

Ser de ayuda para los adolescentes mayores es complicado por el hecho de que si bien pueden ser adultos jóvenes, no tienen las responsabilidades o experiencias completas de la edad adulta. Además, están en el proceso de diferenciar y alejarse a sí mismos de las figuras paternas en sus vidas. Su grupo de compañeros es su autoridad máxima y cómo son vistos y juzgados por sus ellos es de vital importancia para los adolescentes.

Los adolescentes mayores pueden reaccionar a su duelo por rígida conformidad con su grupo de compañeros. Pueden volverse hoscos o retraídos y no comunicativos. Su ira puede expresarse a través de un conflicto exagerado con las figuras paternales y presionando fuertemente para derribar límites anteriormente comprendidos y razonables.

Pueden volverse inseguros acerca del futuro, cuestionar el sentido de la vida y cuestionar o abandonar el sistema familiar de creencias. Pueden tener trastornos del sueño, tales como sueños recurrentes o perturbadores e insomnio. Al igual que con los adolescentes de edad media, las calificaciones pueden caer debido a los trastornos del sueño, la depresión y una sensación general de insignificancia.

Algunos adolescentes mayores pueden idealizar al ser querido fallecido. Pueden adoptar ademanes, hábitos y preferencias de la persona fallecida. Pueden querer usar ciertas prendas de vestir, especialmente un sombrero, una camisa o una chaqueta que pertenecía a su ser querido especial para sentirse más cerca de la persona a quien echan de menos o pueden reaccionar sintiéndose abandonados y enojados ante expectativas incumplidas en su relación con la persona fallecida.

A veces pueden revertir a comportamientos regresivos siendo inmaduros e infantiles, o disfrazando los miedos con bromas y comentarios sarcásticos. Ser tolerantes con los comportamientos inesperadamente inmaduros o excesivamente afectados en un/una adolescente mayor lo/la ayudará a través del proceso de aprender cómo vivir mejor con una pérdida importante en la vida.

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Consejos para los Padres
Quizá lo más importante que un proveedor de cuidados para adolescentes puede hacer es estar a disposición de ellos. Estar a su disposición significa ser accesible, no categórico, cariñoso, y apropiado en la forma de reaccionar ante ellos. Hacerles saber que usted está ahí para hablar en cualquier momento y hacerles saber que usted escuchará lo que están diciendo, sin importar lo que sea, marcará toda la diferencia en su capacidad para ser una presencia de gran ayuda para los adolescentes.

No dé por sentado que vendrán a hablar con usted. Necesitará preguntarles si quieren hablar sobre algo y si le preguntan, "¿De qué quieres hablar?", dígaselos. Sea abierto y manifieste sus propios sentimientos o dificultades con respecto al fallecimiento de su ser querido. Sea honesto.

Esté abierto a escuchar. Haga preguntas orientativas que inviten al adolescente a hablar con usted.

Si usted es incapaz de hablar sobre la muerte con el adolescente, encuentre a alguien más que se sienta cómodo hablando del tema, ya sea otro pariente, otro adolescente en proceso de duelo o un profesional, como un trabajador social, ministro o consejero escolar.

Ser un compañero adulto de un adolescente en proceso de duelo, especialmente si usted es una figura paterna, puede convertirlo a usted en el punto focal de la ira y hasta de comentarios crueles. Esto es especialmente difícil si usted está experimentando su propio duelo. Trate de no comprometer al adolescente de manera tal que resulte en la creación de barreras, sino cambie el foco al dolor subyacente que el adolescente está tratando de enmascarar con estos comentarios. El adolescente en proceso de duelo puede no ser accesible en el momento en que se hacen los comentarios; usted quizá deba establecer un momento para hablar en futuro y describir sobre qué quiere hablar al hacer esa "cita".

Los tiempos antes, durante e inmediatamente después de una muerte son problemáticos. Trate de restablecer una rutina con expectativas y límites apropiados lo más pronto posible. Los adolescentes, así como también los niños pequeños, necesitan la tranquilidad y el sentido de seguridad que provienen de la estructura, las reglas y los límites. La diferencia principal con un adolescente mayor es que usted debe estar abierto a negociar las reglas y límites apropiados a la edad del mismo.

Recordar nuestros propios medios y ansiedades durante esta época de extrema tensión familiar puede ayudarlo a ser menos rígido y más razonable para negociar las reglas y los límites.

Dado que una gran parte del tiempo del adolescente lo pasa en la escuela, el personal de la misma puede ser un aliado invaluable para ayudar a los adolescentes con su duelo. Informe al consejero y a los docentes de la escuela del adolescente sobre la muerte, el rol que la persona fallecida tenía con el adolescente y qué tan cercano era el adolescente a la persona fallecida. Pida a los docentes y a los consejeros que le informen si notan cualquier cambio (bueno o malo) en el comportamiento o rendimiento escolar del adolescente.

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Qué deben hacer los padres, tutores y proveedores de cuidados:

  • Sea conscientes de sus propios temas de pérdida.
  • Compartan sus pensamientos, preocupaciones y sentimientos. Las expresiones aceptables de duelo serán demostradas mediante su ejemplo. Dé permiso a los adolescentes de vivir el duelo dejándoles ver cómo usted lo vive.
  • Comuníquese con la escuela; quizá para arreglar una evaluación a cargo de un consejero de orientación.
  • Vigile la declinación académica. Los adolescentes en proceso de duelo pueden no estar bien descansados debido al insomnio o patrones de sueño interrumpidos. Pueden tener dificultades para concentrarse en clase o para completar las tareas. Ofrézcales ayuda y, de ser necesario, verifique si la escuela puede recomendar a un tutor.
  • Inicie conversaciones sobre la muerte y el duelo-si usted dice, "Avísame si necesitas que hablemos" . probablemente no lo harán.
  • Evite eufemismos tales como, "pasó a mejor vida", o "nos dejó".
  • Use el nombre o rol familiar de la persona fallecida (como madre, abuela, etc.).
  • Escuche-permita hablar al adolescente. Realice preguntas orientadoras.
  • ESTÁ BIEN decir, "No lo sé". No finja comprender algo que no comprende. El adolescente probablemente se dará cuenta en poco tiempo que no lo comprende si es no se da cuenta de inmediato.
  • Sea paciente. Alguna gente necesita hacer las mismas preguntas o repetir las mismas historias como medio para procesar su pérdida.
  • Repase la conversación, pidiéndole al adolescente que resuma lo que charlaron. Esto brinda oportunidades de aclarar si existen malas interpretaciones o malentendidos.
  • El duelo puede ser intermitente. Esté preparado para cambios de humor y expresiones emocionales en momentos inesperados.
  • Esté preparado para la reaparición de emociones en días especiales o aniversarios, tales como cumpleaños, fiestas y el aniversario de la muerte.
  • Nunca diga, "Sé exactamente cómo te sientes". No lo sabe, aunque usted también pueda estar experimentando un profundo duelo. Permita la expresión de sentimientos sin tratar de apropiarse o tomar el control de los mismos.
  • El duelo a menudo se expresa a través del comportamiento. El adolescente necesita escuchar que usted se preocupa por él/ella a pesar de su comportamiento de poner en acto las cosas. Sin embargo, él/ella siguen necesitando la rutina, los límites claramente establecidos, la disciplina y los modelos de conducta adultos.
  • Brinde oportunidades para expresar sus sentimientos. Los relatos, leer y escribir poesía para ser compartida o para conservar uno mismo, así como escribir un diario, son métodos útiles para expresar el propio duelo.
  • Comparta y platique sobre las creencias religiosas con el adolescente. Si el adolescente tiene preguntas espirituales que usted no pueda responder, admítalo y busque la asistencia de un profesional de la fe (ministro, cura, rabino, imán).
  • Trate de no reaccionar negativamente si el adolescente expresa una fe o creencias que sean diferentes de la práctica familiar aceptada. Los adolescentes mayores, en especial, desarrollarán sus propias prácticas de fe para prepararse para futuras pérdidas. Esto puede requerir alguna "experimentación religiosa" de parte del adolescente mayor. Derívelo/a a su profesional de la fe local.
  • Si el duelo es grave o prolongado, no dude en buscar orientación del duelo para el adolescente. La orientación individual puede ayudar a afrontar temas personales. Los grupos de apoyo pueden ayudar a al adolescente a sentirse menos aislado y diferente de otros adolescentes. Los grupos de compañeros usualmente tienen más influencia que los padres durante los años de la adolescencia. Un grupo de jóvenes, cuando es bien facilitado, puede ayudar de gran forma en el proceso de duelo del adolescente.

Siempre busque ayuda y evaluación profesional si la muerte fue el resultado de un acto violento.

expresar sentimientos orientación
Señales de un Duelo Complicado
El duelo puede volverse complicado debido a un número de razones que afectan al adolescente que experimenta la muerte de alguien cercano a él/ella. Una muerte violenta casi siempre necesita la asistencia de un profesional de la salud mental especializado en familia.

Si cualesquiera de las señales del duelo normal son exageradas, entonces la ayuda de un profesional de la salud, trabador social o consejero puede ser necesaria:

  • Las pesadillas o el insomnio son significativamente perturbadoras para el sueño durante más de 10 días.
  • La pérdida de apetito es significativa y dura más de una semana.
  • La imposibilidad de integrarse a la comunidad y el autoaislamiento duran más de 10 días.
  • La imposibilidad para levantarse de la cama dura más de 10 días.
  • Un adolescente que solía ser limpio y aseado abandona su aseo personal (como el baño, el lavado general, el cuidado facial y del cabello y maquillarse) durante más de 10 días.

Obtenga evaluación y ayuda inmediatamente en caso de:

  • Comportamiento extremadamente inapropiado y agresivo que sea peligroso para sí mismo o para otros.
  • Amenazas de muerte a otras personas.
  • Señales de comportamiento suicida, como decir, "Sólo deseo matarme"; regalar pertenencias personales valiosas o ropa; o un interés especial por el tema del suicidio en las noticias, películas, música o literatura.

ayuda profesional recursos apoyo
Buscando Ayuda
En la mayoría de los casos, los adolescentes que han sufrido la muerte de un ser querido no necesitarán ayuda profesional. Continuar viviendo una vida de rutina en un medio de amor y cariño, rodeados de amigos, familiares y comunidad brindarán el apoyo y consuelo que necesitan para aprender a vivir con su pérdida y prepararse para las futuras pérdidas que indudablemente la vida pondrá en su camino.

Sin embargo, en algunas situaciones se necesita ayuda profesional. En dichas situaciones, no dude en buscar ayuda para el adolescente. Tal como se mencionó con anterioridad, después de cualquier experiencia de muerte violenta, ya sea por violencia producida por el hombre (como un crimen, un acto de guerra o violencia de pandillas) o natural (como una inundación, un tornado, un terremoto o un huracán) puede ser apropiada la evaluación de un profesional de la salud especialista en familia. Se debe tratar la posibilidad de complicaciones a largo plazo tales como el desorden nervioso postraumático. También se necesita ayuda en cualesquiera de los casos antes enunciados en la sección "Señales de un Duelo Complicado."

Usted puede encontrar fuentes de ayuda en su comunidad a través de las siguientes:

  • La primera línea de cuidado deberá ser el proveedor primario de servicios de salud para el adolescente. Su proveedor de salud familiar puede hacer las derivaciones apropiadas a proveedores de salud mental o recomendar otras acciones que usted puede llevar a cabo, según sea el caso. Su proveedor lo ayudará a acceder a cualquier beneficio de seguro que usted pueda tener o a recursos de salud pública que puedan estar a su disposición.
  • La escuela del adolescente puede ser otro recurso para usted. Los consejeros a menudo conocen los recursos comunitarios cuya información pueden compartir con usted. Recuerde: si el adolescente está teniendo dificultades para afrontar su duelo, el personal de la escuela deberá estar involucrado. Ellos pueden ser aliados invaluables para ayudar al adolescente en el proceso de duelo.
  • Otra fuente de ayuda para el cuidado del duelo es su proveedor local de hospicios, aún cuando la persona fallecida no haya sido un paciente de hospicios. Los hospicios generalmente brindan recursos y derivaciones para cuidado del duelo sin costo para la comunidad local.
  • Consulte su directorio telefónico local para encontrar un centro de duelo para niños o adultos jóvenes. Una creciente cantidad de comunidades cuenta con centros de duelo que manejan programas para niños y adolescentes. Consulte también su directorio telefónico local para encontrar un número de teléfono comunitario de autoayuda o una línea de ayuda gratuita. Estos lugares a menudo cuentan con listas de los servicios de duelo disponibles en su comunidad para niños y adolescentes.
  • Usted también puede revisar las páginas comunitarias de su directorio telefónico para ver si su comunidad cuenta con un centro público de salud mental. Dicho centro ayudará a evaluar y a derivar a los adolescentes que estén experimentando dificultades con su proceso de duelo, especialmente cuando estén deprimidos, abatidos o inusualmente enojados.
  • Su templo, iglesia o mezquita locales y su ministro, rabino, pastor, imán u otro consejero espiritual local, es otra fuente importante a considerar si usted está buscando ayuda con el duelo. Muchos grupos de fe locales ofrecen sesiones de duelo y orientación pastoral que trata temas de duelo desde un punto de vista espiritual.

No todos los adolescentes viven en familias funcionales con padres que ven su bienestar como una prioridad. En estos casos, un miembro apropiado de la comunidad, grupo de fe, escuela o sistema de salud puede ser de gran ayuda.

 

Recursos para el Duelo de los Adolescentes

aprender ayudar orientar
Libros Útiles sobre los Niños, los Adolescentes y el Duelo (en inglés):

  1. Davidson, J.D., Doka, K.J., (Eds.)(1999) Viviendo el Duelo en el Trabajo, en la Escuela, en la Religión [ Living with Grief at Work, at School, at Worship ], Washington, DC: Hospice Foundation of America.
  2. Doka, K.J., (Ed.) (1995) Los niños en luto, el luto en los niños[ Children Mourning, Mourning Children ], Washington, DC: Hospice Foundation of America.
  3. Fitzgerald, H., (2000) El adolescente en proceso de duelo: Una Guía para los Adolescentes y Sus Amigos [ The Grieving Teen: A Guide for Teenagers and Their Friends ], Wichita, KS: Fireside (también disponible en edición digital descargable).
  4. Fry, V.L., (1995) Una Parte de Mí También Murió: Historias de Supervivencia Creativa Entre Niños y Adolescentes en proceso de Duelo [ Part of Me Died, Too: Stories of Creative Survival Among Bereaved Children and Teenagers ], New York, NY: Dutton Books.
  5. Grollman, Earl, (Ed.) (1995) Niños y Adolescentes en proceso de Duelo: Una Guía de Apoyo para Padres y Profesionales [ Bereaved Children and Teens: A Support Guide for Parents and Professionals ], Boston, MA: Beacon Press.
  6. Grollman, E.A., (1993) Plática directa sobre la Muerte con Adolescentes: Cómo Afrontar la Pérdida de Alguien que Amas [ Straight Talk about Death for Teenagers: How to Cope with Losing Someone You Love ], Boston, MA: Beacon Press.
  7. Krementz, J., (1988) Qué se siente cuando muere uno de los Padres [ How it Feels When a Parent Dies ]. New York, NY: Knopf.
  8. Morgan, J.D., (Ed.) (1990), La agonía y el Adolescente en Proceso de Duelo [ The Dying and the Bereaved Teenager ], Philadelphia, PA: The Charles Press.
  9. Worden, J.W., (1996) Los Niños y el Duelo: Cuando Uno de los Padres Muere [ Children and Grief: When a Parent Dies ], New York, NY: Guilford Press.
  10. Wolfelt, Alan, (1983) Ayudando a los Niños a Manejar el Duelo [ Helping Children Cope with Grief ], Bristol, PA: Desarrollo Acelerado.

Otros Recursos para Adolescentes en Proceso de Duelo:

  • Consejeros escolares
  • Iglesias
  • Grupos de jóvenes
  • Organizaciones de hospicios
  • Consejeros infantiles y familiares
  • Familia y amigos
  • Pediatras
  • Internet
  • Bibliotecas y librerías

En Internet:

(búsqueda por palabras clave: (adolescente, duelo)

Nota: Las URL de Internet están actualizadas hasta octubre de 2003. La inclusión de los recursos arriba enlistados no constituye un aval. Éstos se ofrecen únicamente como un punto de partida para comenzar a buscar ayuda.

Para mayor información y ayuda para sobrellevar el duelo, por favor contacte al Departamento de Servicios de Duelo en la oficina local de VITAS Cuidado Innovadore de Hospicio® [Innovative Hospice Care®].
http://www.vitas.com/locations.asp
100 South Biscayne Blvd, Suite 1500 Miami, FL 33131 (305) 374-4143
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